secuestros múltiples

November 17, 2008

Así es. Secuestro tras secuestro… No se asusten. Afortunadamente, yo no fui la víctima. Tampoco una persona que conozca.  Hago la aclaración antes de seguir porque ya me han dicho que a veces mi manera de contar las cosas altera innecesariamente a quien las escucha.

El caso es que ya hace más de dos semanas, Yoda fue secuestrado. Cayó en las garras del mal.

¿Por qué existen personas que se llevan lo que no es suyo? Definitivamente, no quiero escribir una apología de los ladrones. Sin embargo, debo decir que este tipo de robos me parece absolutamente injustificado y que debería merecer alguna especie de castigo. No puede ser que la gente haga estas cosas y luego todo siga igual. Me enoja. Si alguien me robara algo de dinero, tal vez lo entendería. Supongo que el hambre te hace capaz de todo. Claro, no niego que me daría coraje. Lo que no entiendo ni puedo ni quiero entender es por qué alguien llega y se lleva un juguetito que estaba en mi escritorio. Esas son ganas de joder. Como también son ganas de joder el origen de que uno de mis calcetines no esté. De nada les sirve lo que se llevaron…

Lo más grave dentro de todo esto es que alguien se atreva a secuestrar tu tranquilidad. Que si los chismes, que si la envidia, que si los malos entendidos, que si las injusticias de la vida… No importa. Yo sé que tarde o temprano todo termina poniéndose en su lugar, pero mientras las cosas llegan a  ese lugar, hay que aprender a controlar el coraje y las ganas de pedirle a esas personas que sigan con su vida sin joderte. No es mucho pedir tampoco. No sé por qué no pueden hacerlo.

Una última cosa: quienes no son capaces de respetar las ideas ajenas, la diferencia y el espacio del otro, por ningún motivo nunca jamás deberían tener poder. Ni siquiera un poquito.

algunas dudas

September 10, 2008

Entre las muchas dudas que tengo en la vida, han surgido algunas con respecto al mundo laboral y los recursos humanos. ¿En verdad es necesario que una persona esté encerrada ocho o diez horas en una oficina todos los días? Si el trabajo está listo, ¿qué ganan reteniendo a los empleados? ¿Puede ser sano pasar tantas horas sentado? ¿Por qué al construir o acondicionar las oficinas no piensan en lo necesario que puede ser una ventana? Lo importante es cumplir objetivos, no tener esclavos ni adueñarse de la vida de los empleados. Hay países, como Finlandia, en donde un gran porcentaje de la población trabaja desde su casa. Se evita el tráfico infernal, la empresa ahorra ciertos gastos como luz y mantenimiento, etcétera. Creo que una combinación de responsabilidad y libertad junto con compromiso de patrones y empleados, puede ser una fórmula perfecta para encontrar creatividad, productividad y salud física y emocional.

Cito lo siguiente de un artículo que acabo de leer en la red sobre los workaholics. Me parece muy acertado. [lo pueden leer completo aquí]

Poco antes de fallecer, durante una de sus últimas entrevistas, Anita Roddick, fundadora de The Body Shop, la famosa franquicia de productos de belleza, precisó el problema implícito en contratar a un workaholic: “Un empleador eficiente debe buscar personas equilibradas con prioridades que vayan más allá del trabajo. En lo personal, yo no contrato a gente que sea vea a sí misma con un alto grado de pretensión. A esos los mando con mi competencia, pues generalmente matan la chispa creativa que me gusta asociar con mi trabajo, pero que no necesariamente se nutre dentro de la oficina”.

En síntesis, una persona requiere de un tiempo y espacio ajenos al entorno laboral para recargar baterías creativas y sentimentales; dinámica que se torna imposible para un “workaholic”. No importa cuánto nos guste nuestro trabajo, todos necesitamos desintoxicarnos de la oficina. La única manera de conseguir esto, obvio, es alejándose de ella. Así que si en la próxima junta de su compañía ve a un tipo insoportable con la intención de hacer una apología al sacrificio laboral, recuérdele que incluso Richard Branson se da su tiempo para viajar en globo o correr coches de carreras.

Que están llenos de trabajo y cosas nuevas. Ya sé que parece que ando escondida, pero en verdad he tenido mucho trabajo y he terminado agotada. La parte buena es que me está gustando y puedo decir lo que nunca pensé: estoy muy contenta en mi oficina.

Pero para cosas nuevas, confieso que me aterra esto de la construcción de puentes en Churubusco y Las Torres y Cuauhtémoc y etc etc. Si van a cerrar estas avenidas, habrá un caos –al menos al principio, porque las obras prometen durar todo un año!– y todo el flujo vehicular se va a concentrar, por ejemplo, en Avenida Universidad y eso no me emociona ni tantito. Aunque seguramente muchos dirán que es en beneficio de todos y que el año que entra la circulación será mejor y los tiempos y la ciudadanía y demás ventajas prometidas, por más que todo sea cierto, pensar en un escenario así en el DF y, por si fuera poco, en época de lluvias, resulta sencillamente aterrador. Un shock enterarme hoy de las nuevas construcciones. Pero bueno, como dicen las sabias palabras de Juan, que proporcionan un cierto consuelo y que se entremezclan de una manera sui generis con un comentario mío al hablar sobre sabiduría milenaria e interpretación: “Así como la cucaracha camina debajo de la cama, la lagartija avanza bajo el sol y el río no deja de fluir”.

desde el balcón

May 19, 2008

Este es mi último día en Acapulco y ésta es la vista que tengo desde mi balcón, donde estoy traduciendo. Es maravilloso esto de trabajar escuchando las olas y levantar la mirada y encontrar esto:

se lo ganan a pulso

April 29, 2008

La fama que tienen los burócratas mexicanos no es puro invento. Si bien es cierto que en los últimos tiempos han mejorado bastante y se han agilizado varios trámites gracias al uso de internet, también es verdad que la ineptitud no desaparece del todo.

Después de hablar un par de veces para saber cómo obtener un número de pre-afiliación al IMSS y escuchar dos veces la dirección a la que debía acudir, llegué sólo para que me dijeran que ahí no me tocaba.

Llegué a la clínica donde según todos, menos el sistema de apoyo telefónico (¿de qué sirve entonces el apoyo?), tenía que realizar el trámite y tuve que hacer una fila larguísima. Al llegar a la ventanilla un hombre todo-menos-eficiente, me dijo que necesitaba presentar impresa la forma que llené en internet. Llevaba la hoja pero no un numerito que nunca obtuve. Y el tipo me hizo salir a imprimir el famoso número en un café internet ¡ambulante! que se debe llevar una buena tajada. ¿Por qué los promociona la gente del Seguro cuando a todas luces están robando luz de manera totalmente ilegal? Lo peor es que me cobraron por imprimir una hoja que decía que ya había hecho el trámite, lo cual se comprobaba fácilmente con la hoja que ya llevaba y que ya había presentado. Después de formarme de nuevo y sentir que envejecía en la fila, llegué hasta la ventanilla con el mismo señor, quien como si nada me dijo que no importaba, que con sólo teclear mi nombre salía el dichoso numerito. Y en menos de un minuto ya estaba en mis manos la pre-afiliación. ¿No pudo haber hecho eso desde el primer momento en que llegué a la ventanilla?

En fin. Aunque este post es una queja amarga, la verdad es que me alegra avanzar en todo esto. Cada vez hay menos trámites pendientes.

preguntas & preguntas

April 28, 2008

Día de exámenes psicométricos. Algunas cuestiones matemáticas. Muchas opciones para describirme. Miles y miles de preguntas sobre situaciones hipotéticas…

La prueba que más me gustó la hice contra reloj y consistía en escribir todas las palabras posibles que comenzaran con pre- o terminaran con -ción. Me gustó. En estos días la implementaré como ejercicio lúdico con quien se deje…

¿Alguien se anima?