Es cierto, los días pasan y uno los vive en medio de la rutina.  A pesar de que quieres escapar de ella, en ciertos aspectos, la rutina es inevitable si quieres estabilidad… Sin embargo, hay detalles, momentos, palabras, imágenes, sensaciones, que iluminan la cotidianeidad y te llenan el corazón. A veces te lo madrean. Como sea, le dan un nuevo sentido a todo.

Hace un momento hablaba con mi amigo Juan Eduardo. Hace tiempo que no platicaba con él. Hablábamos de facebook,  la crisis y  el desempleo (no dijimos nada sobre Obama). Terminamos hablando de los noviazgos fallidos, los falsos idealismos, la tendencia de algunos a convencer a los otros y a querer transformarlos, del miedo de algunos al compromiso verdadero. Aunque la responsabilidad puede asustar, no pesa si uno vive lo que quiere. Los dos coincidimos en el derecho que tenemos de decidir y en la obviedad de las señales. Nadie te puede exigir que tapes el sol con un dedo y que actúes como si nada nunca hubiera pasado. Las cosas pasan y tienen consecuencias. No se borran con dos palabras.

Las circunstancias, las buenas y las malas, te enseñan a conocerte y también a seguirte construyendo. Algunas cosas suenan muy bien pero en la práctica son imposibles. Te desencantas y te frustras bastante si vives esperándolas. O puedes evitar el desencanto y la frustración pensando que tienes la razón y dando excusas, buscando pretextos y buscando exonerar eternamente a los ‘culpables’ que no son sino inocentes desorientados momentáneamente. No dudo que la desorientación momentánea exista, pero ahora también me queda claro que hay muchos que gozan jodiendo al otro y que no puedes andar por la vida poniendo siempre la otra mejilla. No dejaría de correr la sangre. Los límites son necesarios.

Como dice Juan, hay quienes “viven en otra pinche dimensión, tan cercana físicamente de nosotros, pero tan lejana de la neta”. Si bien es cierto que cada quien vive en su mundo y a partir de ahí experimenta el mundo, si te encuentras con alguien que te jala a su dimensión porque ahí habita la Verdad y te juzga por no abrazarla, terminas en una situación bastante complicada. Lo más fácil es echarse a correr. Pero a veces, no es tan sencillo. A veces te enredas con tantos hilos que se están moviendo.

Hace unos días, leí estas palabras de Jeanette Winterson y se quedaron haciéndome ruido:

“When we killed what we were to become what we are, what did we do with the bodies? We did what most people do; buried them under the floorboards and got used to the smell.”

Aunque así funciona, intentaré enterrar los menos cadáveres posibles… Ya hay que aprender a vivir con lo que vamos matando al decidir y con el paso del tiempo. Es el colmo que además vengan manos ajenas a matar o a obligarte a matar. Es entonces cuando te das cuenta de que es necesario comenzar a levantar bardas…

Aparentemente, todos los ciudadanos del DF se han quedado sin su credencial de elector… Si intentas sacarla, resulta que hay personas que llegan incluso desde las 4 a.m. para que cuando se repartan las fichas a las 8:00 sean de las primeras en ser atendidas.  La consecuencia funesta: quienes llegan a partir de la hora indicada, o media hora después, se encuentran con la sorpresa de que ya no existen fichas disponibles y los pobres infelices que logran alcanzar alguna codiciada ficha, pueden salir del módulo incluso a las 9:30 p.m.!!!

¿Qué pasa? ¿Ahora toda la ciudad muere por votar en las próximas elecciones?

Bravo por las medallas para México. Sin embargo, cuando vi el medallero Olímpico, las dos medallas de nuestra patria parecen nada junto a las 95 de Estados Unidos o las 83 de China… Tristemente.

Y por otro lado, mientras todo el mundo festeja también está esto. Y da más tristeza. Y da asco que pasen estas cosas.

se lo ganan a pulso

April 29, 2008

La fama que tienen los burócratas mexicanos no es puro invento. Si bien es cierto que en los últimos tiempos han mejorado bastante y se han agilizado varios trámites gracias al uso de internet, también es verdad que la ineptitud no desaparece del todo.

Después de hablar un par de veces para saber cómo obtener un número de pre-afiliación al IMSS y escuchar dos veces la dirección a la que debía acudir, llegué sólo para que me dijeran que ahí no me tocaba.

Llegué a la clínica donde según todos, menos el sistema de apoyo telefónico (¿de qué sirve entonces el apoyo?), tenía que realizar el trámite y tuve que hacer una fila larguísima. Al llegar a la ventanilla un hombre todo-menos-eficiente, me dijo que necesitaba presentar impresa la forma que llené en internet. Llevaba la hoja pero no un numerito que nunca obtuve. Y el tipo me hizo salir a imprimir el famoso número en un café internet ¡ambulante! que se debe llevar una buena tajada. ¿Por qué los promociona la gente del Seguro cuando a todas luces están robando luz de manera totalmente ilegal? Lo peor es que me cobraron por imprimir una hoja que decía que ya había hecho el trámite, lo cual se comprobaba fácilmente con la hoja que ya llevaba y que ya había presentado. Después de formarme de nuevo y sentir que envejecía en la fila, llegué hasta la ventanilla con el mismo señor, quien como si nada me dijo que no importaba, que con sólo teclear mi nombre salía el dichoso numerito. Y en menos de un minuto ya estaba en mis manos la pre-afiliación. ¿No pudo haber hecho eso desde el primer momento en que llegué a la ventanilla?

En fin. Aunque este post es una queja amarga, la verdad es que me alegra avanzar en todo esto. Cada vez hay menos trámites pendientes.

no more words

April 19, 2008

When something true for you is untrue for others, nothing else can be done but try to fit and resort to secrecy. Secrecy is vital. Moreover when fighting leads you nowhere.

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& I loved this post by Argel.

untouchable material

April 16, 2008

Nothing matters to me anymore.
I know for sure this won’t last forever.
You can go on. Talk. Gossip.
Come up with all your crap.
Make up a story
& introduce me as the great villain.
Steal whatever you want from me.
You can’t possibly know
there are things you will never possess.
To begin with
I keep my freedom & my will
just for me.

 

Justificar estupideces diciendo que es arte es ABSURDO:

love-in-the-time-of-cholera.jpg   Después de ver El amor en los tiempos del cólera lo único que puedo decir es que ir al cine para verla es tirar el dinero y desperdiciar el tiempo. Para empezar, no me explico cuál es la necesidad de elegir una novela como ésta, de un autor como García Márquez, no sólo exponente esencial del realismo mágico sino también Premio Nobel, para llevar a cabo una adaptación cinematográfica en inglés pero con actores latinos o españoles, como Javier Bardem quien, a pesar de ser muy buen actor, no logró dar el ancho como Florentino Ariza, al menos no como el Florentino que siempre me he imaginado.

Es desesperante el inglés que hablan los personajes, sin hablar de las pésimas actuaciones de algunos. ¿Por qué hacer la película en inglés? Aunque la intención sea llegar al público anglófono, habría sido mucho mejor recurrir a los subtítulos. Y también fue pésima idea incluir a Shakira cantando, por más colombiana que sea. Total, la película es pésima. Logró que por primera vez me quedara dormida en el cine.

Gregory Colbert_Nomadic Museum

Pero no todo en la vida es malo. El Museo Nómada del canadiense Gregory Colbert que se puede visitar en el Zócalo es una maravilla. Sus fotos son espectaculares.

Gregory Colbert_Nomadic Museum in Mexico City

Si bien vale la pena visitar el museo no sólo por las fotos, sino también por los videos que se proyectan, debo decir que hay una falta innegable de ventilación. No es posible pensar en meter a más de 100 personas en un lugar en donde no entra el aire por ningún lado. Y tampoco es muy inteligente proyectar un video de más de 30 minutos mientras el centenar de personas está de pie sufriendo la falta de oxígeno. Omitiendo este par de detalles, la exposición es fabulosa. Y para quienes consideren que no es fácil omitirlos, pueden ver fragmentos de videos en youtube. Aquí una probadita:

 Y ésta es mi foto favorita:

ashes & snow

causa perdida

January 31, 2008

Siento frustración y enojo ante la mediocridad y la estupidez. He tenido que calificar “ensayos” que parten de una lectura simplista. Tuve que escuchar que Fitzgerald es un mal narrador y que El gran Gatsby es plano y predecible. Un alumno me confesó con orgullo que aplica “la ley del mínimo esfuerzo” y que quería pasar sin haber entregado todo lo que debía…

No puedo evitar sentir coraje. Por eso y por otras cosas. Lo que es cierto es que después de lo que ha pasado en estos últimos tres días, lo único que me queda en la cabeza por el momento es que por más que me enoje, hay cosas que no van a desaparecer… Sin embargo, sí creo que hay una ley interior que no puede ceder y cambiar por quienes no valen la pena.

1. Dejar de hacer algo que no disfrutas es realmente liberador.

2. Siempre es un placer encontrarse con amigos a los que has dejado de ver ya sea días, meses o años.

3. No es la mejor opción ver a quienes has dejado de ver meses o años en un lugar donde la música imposibilita el diálogo.

4. Te la puedes pasar muy bien incluso en los lugares a los que detestas ir si la compañía es buena.

4. Se puede envejecer y no perder el buen humor.

5. Quiero una bicicleta.

6. Esperar un camión en el parabús y que todos los camiones te ignoren porque inexplicablemente prefieren hacer la parada una esquina antes, justo donde termina un desnivel, es francamente ridículo.

7. Es maravilloso saber que hay cosas de las que nunca te vas a aburrir.

8. Si un hombre no tiene voz suficiente, jamás debe aceptar ser mariachi.

9. Irónicamente, a pesar de las circunstancias, tengo mucho trabajo pendiente.

10. Da mucha paz sentir que los ciclos se cierran en el momento indicado.