de hilos y salones de clases
August 12, 2007
Estos últimos días, a ratos, me he puesto a coser. Y ha resultado una actividad muy terapéutica. Recuerdo que desde que era niña me gustaba mucho asomarme a la caja de hilos de mi mamá y a la colección de mi abuela. Creo que ese fue uno de los motivos por los que quise aprender a coser, ver tantos colores juntos. Sobre todo, me gustaba bordar flores. Aunque, aclaro, tampoco todos los días de mi niñez los entregué al bordado.
Y ahora he estado cosiendo más bien llevada por la necesidad, pero me gustó abrir de nuevo la caja de hilos y buscar el color para cada cosa. Siempre preferí la caja de hilos de mi mamá. Es una caja grande con hilos de todos colores, carretes grandes, chicos… de todos tamaños. No importa el color que necesite, ahí está. Y hasta hoy, no sólo se ha mantenido, sino que ha ido creciendo y de ella ha salido el material para hacer una serie de cosas, entre ellas, varios de mis collares.
Por otro lado, mañana regreso a los salones de clases –y a pesar del inminente regreso, a estas alturas mis horarios no se han definido… Lo único que no me gusta mucho es que mi hora de comer peligra y lo más probable es que se recorra hasta las seis de la tarde. Pero bueno, no quiero preocuparme hasta que todo sea oficial. Eso sí, mucha suerte a todos en este nuevo ciclo.
Ese pequeño mundo de colores en el que encuentras el hilo indicado para realizar una ancestral actividad que te tranquiliza es envidiable, ojalá todos pudieramos recurrir a algo parecido para empezar a tranquilizarnos.
ohhh… la caja de hilos,,, comparto tus emociones, también fui adicto a esa caja de mama. Aunque los botones eran mi pasión.
Si te gustan los botones, te recomiendo la pelí, la guerra de los botones, muy simpática.
Suerte con la escuela,,, y si te da hambre, pues comete un snicker!
Se dice que a partir de que la mujer dejó de realizar actividades como cocinar y tejer/bordar, se han incrementado las separaciones en las parejas. Ésto, según los expertos, porque son actividades que relajan y reducen el estrés. La mujer moderna no cocina, sólo calienta en el “microwave” y no teje/cose/borda. En el hombre es igual, a caso no han visto los domingos por la mañana a los señores lavando su carro y haciendo talacha. Afortunadamente yo tengo una guitarra y tres cómplices llamados Estación Polar y juntos vencemos al estrés.
Buena suerte en esta nueva aventura escolar. Confío plenamente que en unos cuantos días tu horario estará listo, mientras tanto a respira profundo y a tejer mucho.
Un beso
J-Kob